top of page

Menos capas, más frescura: cómo preparar la casa para los meses más cálidos

31 ago
2 min de lectura

Cambiar de estación también transforma nuestra relación con los textiles. Sábanas, quilts, mantas y toallas pueden acompañar ese cambio con materialidades y capas más livianas.

 

Hay un momento del año en el que la casa empieza a cambiar casi sin que nos demos cuenta. Las ventanas quedan abiertas durante más tiempo, la luz entra distinto, guardamos algunas capas y buscamos textiles que se sientan más livianos y frescos.

 

No hace falta transformar todo. El cambio de temporada puede empezar por pequeños gestos: elegir otras materialidades, reducir capas y adaptar los textiles que usamos todos los días.

 

1. Empezá por bajar las capas de la cama

 

Durante el invierno, la cama se construye a partir de la superposición: sábanas, frazadas, acolchados y mantas. Pero con la llegada de temperaturas más cálidas, podemos empezar a simplificar esa composición, retirando progresivamente las capas de mayor abrigo y dándole protagonismo a textiles más livianos.

 

Una buena fórmula para primavera-verano puede ser:

Sábanas + quilt + manta liviana opcional como pie de cama

 

2. El quilt pasa a ser protagonista

 

Por su menor volumen, funciona como una capa versátil para las noches de primavera y verano y, al mismo tiempo, permite seguir trabajando la estética de la cama a través del color, el matelaseado y la textura.

 

En Kavanagh, la categoría de quilts propone diferentes terminaciones, relieves y paletas para combinar y adaptar la cama a la nueva temporada. Porque una cama más simple no tiene por qué verse menos trabajada.

 

Cubrecama verde con respaldo Canelon beige


3. No guardes todas las mantas

 

El cambio de estación tampoco significa que todos los textiles de invierno tengan que desaparecer. Una manta liviana puede seguir acompañándonos durante los meses más cálidos: al pie de la cama para una noche fresca, sobre el sillón cuando baja la temperatura o incluso dentro de un canasto como parte de la decoración.

 

La clave está en cambiar su función. En lugar de pensarla exclusivamente como abrigo, podemos usarla como una capa flexible que se mueve por distintos espacios de la casa.

 

Además, es una manera simple de incorporar color y textura sin modificar toda la composición.

 

 


4. Prestá atención a lo que está en contacto con tu piel

 

Durante los meses más cálidos usamos menos capas y algunos textiles pasan a tener todavía más protagonismo. Las sábanas están en contacto con nuestra piel durante horas. Las toallas, cada vez que salimos de la ducha. Por eso, además del color o el diseño, vale la pena mirar su composición.

 

El algodón 100% es una fibra natural, absorbente y suave al tacto. Características que cobran especial relevancia cuando buscamos textiles agradables para el uso cotidiano durante los meses de mayor temperatura.

 

Dos espacios diferentes, una misma materialidad elegida por cómo se siente.

 

 


Pequeños cambios para una nueva temporada

 

Preparar la casa para los meses más cálidos no requiere cambiar todo. Puede empezar por bajar algunas capas, dejar que el quilt tome protagonismo, mantener una manta cerca y elegir materialidades naturales para aquellos textiles que están en contacto con nuestra piel.

 

Pequeños cambios que acompañan una casa que empieza a sentirse más fresca, simple y liviana.



Comentarios


bottom of page